La emergencia desatada por los incendios forestales en los cerros orientales de Bogotá, el pasado mes de enero fue, sin duda, una prueba de fuego para todos: desde la ciudadanía, cuya rápida reacción y preocupación evidenciaron el compromiso con la protección del entorno, hasta la Administración Distrital encabezada por el alcalde Carlos Fernando Galán, quien con solo 21 días al frente de la ciudad, ya tenía que dar respuesta a un desafío de grandes proporciones.
